Como se inició
la Educación en San Carlos
No existen razones valederas
para entender que sí San Carlos fue
fundado en 1786, apenas un siglo más
tarde o sea en 1871 se encuentre un establecimiento
de primaria para varones en el Municipio,
bajo la dirección del señor
Dionisio Hincapié, en forma incipiente.
Luego en 1875 estuvo al frente de la educación
el señor Ángel Maria Hernández,
y ya aparecen funcionando dos establecimientos
de educación: Una Escuela de varones
con 42 alumnos y una de mujeres con 52, según
nos relata el historiador Manuel Uribe Ángel.

Luego en el año de 1899 el Pbro. Martiniano
Velásquez párroco de la población;
dió un gran impulso a la educación
rural y fue así como consiguió
que los vecinos de la vereda Sardinitas, mediante
convites construyeran una escuela, la cual
una vez terminada encargó a la señora
Eulalia Marín de Velásquez,
para abrir matrículas e iniciar clases,
mientras se conseguía por parte del
gobierno el nombramiento de una maestra.
Algunos concejales recuerdan
que para 1930 ya existían algunas escuelas
rurales en las veredas de Palmichal, El Chaquiro,
Arenosas, Sardinitas, la del Alto de Samaná
fundada por Bautista Gonzáles, la de
San Blas fundada por Juán de la Cruz
Guarín y más tarde estuvo al
cuidado de esta la señora Adelaida
Guarín, mujer emprendedora que trabajaba
incansablemente por su comunidad.
El campesino siguiendo este
ejemplo, se reunió y principió
a buscar recursos tanto económicos,
como humanos para lograr llevar la educación
a sus veredas. No obstante los campesinos
sin educación, demostraban una cultura
innata y era notorio entre ellos, que parecen
más atrasados, la facilidad de expresión,
el trato ameno y extrovertido y no son pocos
los casos en que un campesino sin ninguna
instrucción componga coplas, trovas
y verdaderas poesías.
Así mismo eran buenos
músicos a oído, que no faltaban
en las romerías, que generalmente eran
de toda la semana en cada vereda y en las
fiestas que se celebraban con gran entusiasmo.
En 1925 llegó el gran
músico don Pacífico Ramírez
quien empezó a enseñar las notas
musicales. Por aquella época se constituyó
una banda de música que alegraban las
reuniones y fiestas de la población.
Pero sigamos con
el campo.
En las veredas donde no había
escuela, les enseñaban a leer y a escribir
en un hule negro tamaño como de un
tablero, utilizando la tiza para escribir
en él. Se levantaban a las cuatro de
la mañana, mientras hacían el
desayuno, el papá o la mamá
enseñaba a sus hijos a hacer cuentas,
a escribir y a leer, luego salían de
6:30 a 7:00 a.m a sus trabajos después
de un buen desayuno.
En 1941 existían más de cinco
escuelas rurales y dos urbanas, una de hombres
y otra de mujeres.
En lo urbano.
Cuentan los antiguos que
en 1900 la Escuela era un solo edificio dividido
en dos secciones: en una recibían varios
grupos de niñas la educación
y en la otra estudiaban los varones, comprendían
desde la casa del señor Tertuliano
Castaño G, continuado hasta la esquina
frente a la Caja Agraria, luego volteaba y
allí había una puerta grande
por donde entraban las niñas y luego
continuaba la misma construcción hasta
llegar al edificio del café hoy año
2000, donde existía una puerta amplia
de madera, por allí entraban los varones.
Digamos desde la casa de Tertuliano Castoño
y hoy la Heladería la tropicana, hasta
el edificio del café eran las dos escuelas.
Los salones en ambas escuelas eran muy amplios,
cada uno tenia más de tres ventanas
que daban todas a la calle y allí los
padres de familia se deleitaban mirando a
sus hijos cuando salían a hacer alguna
vuelta.
Los alumnos eran los encargados
de hacer el aseo, los sanitarios eran unas
zanjas por donde corría el agua, especie
de cañeria y pasaba por todos los cuarticos,
estos tenian entradas individuales y para
utilizarlos se debia tener mucha "punteria"
en cuclillas.